Enemigos íntimos de la dulce Lu

22 julio 2022

– Nuestra Dulce Lu volvió a escribir y yo no tuve más remedio que «robarle» su relato:

Enemigos íntimos

En los juegos, pisa pisuela, saltar la soga, elástico o rayuela, generalmente por culpa de ellos, perdía un turno.

¡Y ni hablar si se trataba de escondidas, o mancha venenosa, o cualquier otro juego donde tuviéramos que correr para “salvarnos”!

Siempre hacían lo que querían. Mis intentos  para “componerlos” siempre fueron vanos.

Mis esfuerzos no lograban buenos resultados y nunca supe bien cual era mi falla, porque yo siempre aplicaba los consejos que mamá me daba al respecto.

¿Cómo olvidar esa tardecita correntina en la  que yo andaba, creo, por los 11 años? 

Fiesta de cumple de Sergio, el más lindo del grado.  Nosotras, todas, esmerándonos para ser las más lindas, las más simpáticas o las más originales…O lo que fuera que nos destacara individualmente porque, como grupo de “amigas en las buenas y en las malas”, éramos las mejores del cole.

Yo, que hasta hoy no sé bailar ningún ritmo, estuve ensayando una semana completa el “pata pata”, baile que en ese momento era lo más “chic” y moderno. Y juro que había logrado el mejor ritmo y la más simpática «coreo» del mismo, como si fuera la más brillante de las bailarinas.

Y allá estaba, lo recuerdo, las chicas coreándome felices, los varones… ¡deslumbrados creo! Y yo disfrutando mi minuto de gloria hasta que, en menos de un segundo, no sé como, aparecieron ellos, triunfales, me enredaron en el elástico del  complemento que usábamos para este baile y fui a dar de narices al piso. 
En todo caso, no fue eso lo que me avergonzó hasta las lágrimas…Siempre me caía, una vez más no me hubiera importado.

Pero…

Esta vez al caerme mi falda plisada, de grandes cuadros azules y verde esmeralda, quedó planchadita sobre mi espalda dejando al aire y a la vista de toda la concurrencia mi nueva bombacha blanca y mi vergüenza…

¡Once años tenía! ¡En aquella época! Y en una sociedad norteña, como la correntina. 

Entonces

odié a ese par como nunca ese día…y tantos otros, porque siguieron junto a mi en el colegio secundario…molestándome en los partidos de vóley, en las escalinatas de la entrada…en los picnics del estudiante…

Los odié hasta que finalmente, un día no sé cuándo ni cómo, puede liberarme.

Tal vez fue con la aparición del velcro, de los elásticos anchos, de tantos nuevos modelos de zapatillas…Por lo que haya sido…

¡Al fin pude dejarlos de lado malditos cordones!

Publicadas por Lu a la/s 7/22/2022 12:00:00 a. m. 

@etarragó

Acerca de etarrago - etfreixes

""Grito que no creo en nada y que todo es absurdo, pero no puedo dudar de mi grito y necesito, al menos, creer en mi protesta""" (Albert. Camus)
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