Todo sucedió en una tarde de cine de los 60

05 octubre 2017

– Ella decidió ir andando hasta Travesera pues tenía tiempo hasta las cuatro que es cuando iniciaba la sesión de tarde de esos inolvidables cines de barrio de los 60, con su doble sesión y con ella una romántica tarde de enamorados.

– Él, pasadas las cuatro, no había llegado y Ella se consumía en la desesperación de su tardanza, la de Él, pues eso nunca había sucedido.

– Ellos, aún no eran novios formales y, a sus diecisiete, todos consideraban una locura su amor juvenil y por tanto vivían su amor, cuasi, en la clandestinidad de su temprano enamoramiento.

– “Imposible, no tienen futuro, es una locura, El aún tiene que acabar la carrera y Ella consolidar sus habilidades … hay que quitárselo de la cabeza”. Esas eran las voces del pragmatismo familiar de la época y, también, de los más sesudos amigos de su vital entorno.

– Eran ya casi las cinco y Él seguía sin aparecer.

– Se hicieron las seis y Ella se mantenía ahí, en la puerta del Cine Delicias, en cuclillas, casi llorando … “Algo le ha pasado” – se preguntaba Ella.

– Eran ya casi las siete de la tarde cuando un cincuentón de pelo blanco azulado y muy bien peinado, buena planta y manifestando cierta excitación y mucho desconcierto, se plantó ante Ella y le dijo: “¿Tú eres M….?”

– Sí – dijo Ella.

“Soy el Padre de E…” – dijo el del pelo blanco con cara de no saber muy bien lo que tenía que decir.

– ¿Y? – dijo Ella.

– El cincuentón, cogiéndola de las manos, le dijo: “Tu chico está en el Hospital, le hemos ingresado de urgencias a las tres de la tarde con una hernia inguinal estrangulada y hace unos minutos ha salido del postoperatio … y ha preguntado por ti … y aquí estoy, a buscarte para llevarte con Él”.

– Ahora, más de cincuenta años después, Ella y Él, en cualquiera de esos múltiples escenarios que marcaron como lugares de recuerdo de su eterno amor, aún recuerdan a ese viejo, elegante y sentimental abuelo de sus hijos, (ya desaparecido), en esa gesta que fue un primer paso para el reconocimiento de su enorme y eterno amor, aún hoy, terrenalmente viviente.

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enriquetarragófreixes



 

Acerca de etarrago - etfreixes

""Grito que no creo en nada y que todo es absurdo, pero no puedo dudar de mi grito y necesito, al menos, creer en mi protesta""" (Albert. Camus)
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4 respuestas a Todo sucedió en una tarde de cine de los 60

  1. Cada día me parece una historia preciosa, pero no es tan difícil hacerla realidad aunque lo parezca. Únicamente quererse, respetarse y compaginar cada día, nuestra vida con aquel o aquella que tenemos enfrente o al lado, con sus alegrías, sus penas, sus desengaños, pero sobre todo y ante todo con el perdón por los errores que cometemos cada uno, que son muchos. Un beso fuerte de jueves.

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  2. Qué preciosa historia de amor, amigo. Me haces soñar y volar a través de sentimientos maravillosos. Besos a tu alma.

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