La chica de los zapatos rojos

28 septiembre 2017

– Ella se paró ante el escaparate donde estaban esos atrayentes y bellos zapatos rojos … y empezó a soñar.

– Ella se vio encima del escenario de su vida luciendo unos hermosos zapatos rojos, cual siempre fue el sueño de su vida. Danzaba, lucía su esbelto cuerpo mientras todos la admiraban.

– De pronto, Él, envuelto en una aureola gris, ropa gris, cuerpo gris, zapatos grises … y mano roja, como la del buen diablo, la cogió por la cintura y la hizo volar al ritmo del más bello cisne de Tchaikovski … y se dejó llevar hasta el infinito por su ritmo, su deseo, y su dulce y enérgica forma de llevarla.

– A Ella, de pronto, un tímido … “hola … ¿Te gustan?”, la rescató de su sueño ante ese cristal del escaparate.

– Él estaba ahí, era el chico del sueño, el bailarín que la hizo Cisne, el que la hizo sentirse la más bella del escenario de su vida de sueño.

– Ella lo miró sorprendida, atónita, y no supo que decir.

– Él, mostrando toda su tímida simpatía y un bonito guante rojo de trapo suave en su mano, le dijo … ” Disculpa, te vi desde dentro de la tienda y me dije … esta chica ha visto algo que yo le puedo vender y como hoy es mi primer día de estudiante metido a vendedor de zapatos, pensé que esta linda chica va a ser mi primera clienta”.

– Ella compró esos lindos zapatos rojos y, ambos, aun hoy, cincuenta y un años después y tras una larga y feliz convivencia, los siguen guardando y admirando cada día de ese mes de octubre en que se conocieron.



Acerca de etarrago - etfreixes

""Grito que no creo en nada y que todo es absurdo, pero no puedo dudar de mi grito y necesito, al menos, creer en mi protesta""" (Albert. Camus)
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12 respuestas a La chica de los zapatos rojos

  1. cuanta ternura maestro
    ultimamente se te ve como a cupido
    desprendes calma amor y pasion
    abrazos

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  2. Pingback: La chica de los zapatos rojos — Esas pequeñas cosas

  3. Ya se me acaban las palabras, que no los argumentos que creo hay para rato y perdóname si te digo que siento una envidia sana por aquel becario vendedor de zapatos, pero sobre todo por la afortunada clienta que entró a probárselos. Un abrazo a ambos.

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  4. Muy tierno! Tanto como todas esas historias de amor a las que nos tienes acostumbrado… 😉

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  5. Me encantan tú y tus románticas historias de amor, querido amigo.
    Abrazo de luz.

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