Cuando éramos niños | Las Cosas de Enrique #etarrago

I

magen: Getty Fox Photos

02 noviembre 2016

Me senté en la mesa del fondo, apenas se oía a nadie, solo el rechinar de los cubiertos al ser retirados del fregadero por la linda niña de Oviedo que rige los destinos de los cafés de cada cual, y un silenciado ruido de locutor de telediario que salía de la inmensa pantalla que hay sobre mi mesa. 

Luces amarillas que dan una penumbra vintage al entorno de mi café de madrugada, las vetustas paredes cubiertas de bellos cuadros pintados por futuros Picasso del arte pictórico, (con un par de numeritos seguidos del signo € en un borde), y un sinfín de enormes motivos para sentirse feliz contemplando ese bello, singular y hechizado lugar. Pero la Perla de hoy me la trae un nuevo captador de emociones, Aigor, (al que llamamos así pues su nombre en ruso no hay quien lo pronuncie), y lo hace contándome su cruel y despiadada feliz infancia. Más tarde, una vez Aigor pudo exportar todo su viejo dolor, me contó su feliz desventura  con una niña del Uruguay, (una bella y simpática sesentona que apareció más tarde en su búsqueda), y finalmente me contó que ella, (la niña, con la que pasó la noche)  – al oír y sentir su inmenso dolor infantil – le dedicó un poema de uno de sus más ilustres paisanos, (de ella), y que del cual me traía escrito en un papel rosa arrugado con olor a incienso, escrito por el puño y letra de su diva   de la noche y que a mi, como me sucede casi siempre que leo a Benedetti, me emocionó. Lo transcribo aquí pues su belleza es puro arte:
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“Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía.
.
luego cuando muchachos 
los viejos eran gente de cuarenta 
un estanque era un océano 
la muerte solamente 
una palabra
ya cuando nos casamos 
los ancianos estaban en los cincuenta 
un lago era un océano 
la muerte era la muerte 
de los otros.
ahora veteranos 
ya le dimos alcance a la verdad 
el océano es por fin el océano 
pero la muerte empieza a ser 
la nuestra” 
 .
Cuando éramos niños … de Mario Benedetti
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Enviado desde S6+Edge

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enriquetarragófreixes

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Origen: Cuando éramos niños | Las Cosas de Enrique #etarrago

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Acerca de etarrago y etfreixes

""Grito que no creo en nada y que todo es absurdo, pero no puedo dudar de mi grito y necesito, al menos, creer en mi protesta""" (Albert. Camus)
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5 respuestas a Cuando éramos niños | Las Cosas de Enrique #etarrago

  1. Javi-k dijo:

    No conocía este poema, Enrique. Me ha recordado por la temática a este que te dejo aquí de Jaime Gil de Biedma:

    “Que la vida iba en serio
    uno lo empieza a comprender más tarde
    -como todos los jóvenes, yo vine
    a llevarme la vida por delante.

    Dejar huella quería
    y marcharme entre aplausos
    -envejecer, morir, eran tan sólo
    las dimensiones del teatro.

    Pero ha pasado el tiempo
    y la verdad desagradable asoma:
    envejecer, morir,
    es el único argumento de la obra.”

    Un abrazo.

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  2. Stella dijo:

    Me encanta de que des a conocer a Mario.
    Ya somos amigos los dos de él, por eso la confianza de llamarlo solo por el nombre.

    Le gusta a 1 persona

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